Santiago: ¿comuna capital o vertedero nacional?

Por Ismael Calderón, concejal PS de Santiago
PERSPECTIVA COMUNAL
Hoy se plantea privatizar el retiro de la basura en más del 60% de la comuna, medida que en el futuro sólo costará más a los vecinos, los trabajadores y el municipio.
Una nueva provocación a los vecinos de Santiago se encuentra en ciernes bajo la administración del alcalde Pablo Zalaquett. La privatización del retiro de la basura en más de 60% de la comuna. Habría que hacer un poco de historia: el sistema de retiro de la basura, que hoy pretende ser privatizado, hasta 2005 se hizo de la mejor forma y a conformidad de los vecinos de ese gran sector de la comuna de Santiago. Para situarnos, nos referimos a los cuadrantes entre Avenida Matucana por el poniente, la Plaza Italia y Vicuña Mackenna por el oriente, y al sur, la Avenida Blanco Encalada y la calle Eleuterio Ramírez. Estos cuadrantes corresponden a tres zonas de aseo de las cuatro en que está dividida la comuna de Santiago. O sea más de 60% del territorio comunal, donde encontramos al "aguerrido" barrio Yungay y la aristocrática zona del Parque Forestal, en fin, moros y cristianos caen bajo la mira del alcalde Zalaquett.
 
Ante esta arremetida privatizadora de la administración comunal de Santiago, vale preguntarse, ¿por qué se privatiza hoy algo que hace no más de cuatro años era un modelo de sistema comunal? Para responder esa pregunta, es necesario, entonces, seguir haciendo historia y recordar que en los cuatro años que preceden al actual gobierno comunal ejerció el cargo el ingeniero Raúl Alcaíno. Este alcalde, en 2005, empezó una nueva política de extracción de la basura. Con argumentos como que "el retiro diario era ambientalmente y económicamente costoso" y que "se haría la compra de unos camiones de mejor factura y capacidad, los cuales permitirían realizar la tarea de mejor forma", Alcaíno pasó del retiro diario a tan sólo tres días en la semana. Sólo restaba que los vecinos debían adecuarse a los días de retiro de sus residuos.
 
Craso error, comparable al de otros cambios en la ciudad de Santiago, y que no tuvo en consideración los aspectos sociales y culturales de una comunidad de personas acostumbrada al retiro diario. Sobre todo, no se tuvieron en cuenta zonas como el barrio Yungay, donde hay muchos vecinos que viven en estrechas viviendas y habitaciones que no soportan vivir con la basura más de un día en ellas. De ahí en más, los problemas se empiezan a expresar: protestas, requerimientos de vuelta atrás y discusiones que el alcalde de la época no escuchó. En fin, deterioro y más deterioro del sistema, que hasta hoy presenta ribetes de colapso en muchos lugares de la comuna.
 
Durante la campaña municipal del año pasado, todos los candidatos prometieron la vuelta al retiro diario de residuos en la comuna. Hoy, el alcalde Zalaquett y su administración han vuelto al retiro en seis días semanales. Pero, ¿qué pasa que todavía persiste un sinnúmero de microbasurales en muchos sectores de la comuna? Los funcionarios municipales, en especial los de aseo, nos dan la respuesta. Resulta que los famosos camiones del ex alcalde Alcaíno, aquellos que debían retirar la basura con una capacidad de carga mayor, no lo están haciendo. Son camiones que no cumplen con lo requerido, su capacidad de carga es de 50% o menos de lo que se les exige y están constantemente en mantención debido a las muchas fallas presentadas.
 
En muchos sectores de la comuna los contenedores de basura a los cuales los vecinos estábamos acostumbrados han desaparecido, y existe actualmente un stock que no se repone, y se aduce "falta de recursos" para su reposición. Por otro lado, los mismos funcionarios critican que muchos horarios de recolección no se cumplen, que se han alterado los circuitos, haciéndoles con esto aún más deficiente y difícil su trabajo.
 
Ahora, ¿cuáles serían las ventajas o desventajas que tendrían los vecinos si este sistema fuera privatizado? Según los mismos datos entregados por la administración, a todos los que habitamos y somos usuarios de este sistema, se nos incrementaría 33,3% el costo que actualmente pagamos por este servicio. Servicio que es comunal y no considera el porcentaje de ganancia a que cualquier privado tiene derecho. Todo un aumento, si incluso fuese licitada la oferta más barata. Además, debemos sumar a esto que el municipio deberá seguir pagando el leasing de los camiones comprados por el ex alcalde Alcaíno que a esta altura nos ha resultado muy costosa su compra.
 
Sólo resta entonces, como concejales y vecinos, oponernos a tan descabellada iniciativa. El sistema público que muy bien daba solución a un problema de aseo en la comuna hasta 2005, ¿por qué hoy debe privatizarse? La respuesta es muy conocida para la derecha, la cual ha gobernado nuestra comuna desde 2000. Estos gobiernos en este aspecto son muy claros, se debe privatizar lo privatizable y se empieza con el tema de las aguas en el período del ex alcalde Lavín. Hoy, esa privatización nos resulta muy cara, porque debemos pagar el agua de sedes de juntas de vecinos, y todos los establecimientos municipales, escuelas, liceos, así como el riego de plazas, jardines y el agua de todas las fuentes ornamentales de Santiago.
 
En el período del ex alcalde Alcaíno se privatizó la entrega de medicamentos en los consultorios que hoy se ha revertido, después de conocerse la colusión de farmacias a nivel nacional, y a petición de los vecinos y el concejo en aprobación mayoritaria.
 
Hoy, se plantea el privatizar el retiro de la basura en más de 60% de la comuna, medida que en el futuro sólo costará más a los vecinos, los trabajadores y el municipio. Todo lo contrario al desarrollo de una política local sustentable, la cual debe reconocer aspectos de sistemas complejos como el de un gobierno comunal. La derecha sigue pensado de forma economicista y simplista en lo local, sólo nos resta preguntarnos ¿qué pasaría si llega al gobierno central?
 
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