Imágenes del siglo pasado

Categoría: Fotos que no se ven
Publicado el Lunes, 22 Junio 2009 00:00
Escrito por Super User
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http://www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2/site/artic/20090530/imag/FOTO_0120090530192929.jpgHay buenos bares, como el del "Huaso Enrique", con aún mantiene sus jueves de cueca en la calle Maipú. O restaurantes de finos platos, como el Lavaud.

Por Mauricio Valenzuela / La Nación Domingo
Domingo 31 de mayo de 2009

"Barrio, barrio, que tenés el alma inquieta de un gorrión sentimental". Recuerdo esta letra en la voz de Gardel, doblo una de las viejas esquinas del barrio Yungay y me detengo frente a la casa donde vivió Pablo de Rokha recién casado con Winett.

Hoy se demolió y es el Policlínico Domeyko. Intento imaginar cómo era la calle hace 70 años: Ahí veo la vieja casa del poeta reconstruirse nuevamente sobre García Reyes.

También veo lo que fue la consulta médica para putas casi en la esquina con Santo Domingo. Imagino funcionando la vieja fábrica de perlas falsas a la vuelta de Plaza Yungay, produciendo los mejores collares de Santiago; o a los veteranos del *79 marchando frente a la estatua del roto chileno, personaje que le dio renombre al sector.

Aquí hoy todavía es posible encontrarse con lo antiguo. El local Santa Julia, por ejemplo, y su colección de antigüedades, o la casa de don Patricio, justo al lado, llena de curiosos objetos como una calavera que tiene en un pequeño altar y que cuenta- es de su hijo que es estudiante de Medicina.

Está en el jardín, donde además tiene las cenizas de su padre junto a una foto de él posando en la Cueva del Milodón. La madre de don Patricio, de 86 años, es otro personaje. Tiene una colección de zapatos en miniatura que conserva cuidadosamente en una vitrina.

Don Patricio me lleva a dar una vuelta por el sector. Ahí me encuentro con más historias y personajes. Están las famosas casas "okupa" que frecuentaba el "ciclista bomba".

La plaza y los locales de alrededor están cubiertos con esa impronta aristócrata del 1900, aunque ya venida a menos. Siguiendo por la calle Sotomayor es habitual ver al famoso fotógrafo Óscar Wittke con su hijo Emil.

Otro vecino famoso es el poeta y cantautor Mauricio Redolés.

Dicen que a él le gusta dormir a veces sobre las bancas de la histórica plaza. También hay buenos bares, como el del "Huaso" Enrique, que aún mantiene sus jueves de cueca en la calle Maipú.

O restaurantes de finos platos, como el Lavaud, cobijado sobre la antiquísima Peluquería Francesa. Más allá, por la calle Cueto, está el Teatro Novedades, donde se puede aprender tango y apreciar algunas obras teatrales.

No muy lejos de allí, aún sigue parada la centenaria casa de Ignacio Domeyko. Porque eso es el barrio Yungay. Una vieja imagen de hace 100 años que hay que redescubrir con los ímpetus de hoy.